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Todo lo que necesitas saber sobre el Aloe Vera

Son muchos los ingredientes naturales utilizados en cosmética, no obstante, si hay uno que deberíamos destacar frente al resto es el Aloe Vera. Un producto cuyas propiedades regeneradoras y humectantes lo han convertido en uno de los componentes estrella de la cosmética natural y la dermocosmética en general.

Y es que el Aloe Vera puede ser empleado para tratamientos tanto faciales como corporales e incluso capilares, debido al amplio espectro de sus beneficios. ¿Quieres conocer más a cerca de este ingrediente multifuncional? En el post de hoy te lo contamos todo a cerca del mismo:

¿Qué es el Aloe Vera?

Si nos remitimos al origen etimológico del término, la palabra Aloe Vera significa “medicina verdadera”, una denominación que surge de la combinación del latín y el griego para dar nombre a esta planta.

No es de extrañar que el significado del mismo haga referencia a las capacidades curativas del vegetal, ya que el Aloe Vera, desde hace cuatro mil años, ha sido considerado un remedio popular para sanar heridas o quemaduras en la piel. Un papel que ha venido adquiriendo tras la constatación popular, y más tarde científica, de sus propiedades regeneradoras que ayudan a acelerar la cicatrización de la piel.

Dentro de las propiedades del Aloe Vera, destaca su alta capacidad de humectación, que hidrata pieles secas y agrietadas, así como su utilización para la prevención y tratamiento de la hiperpigmentación causada por la radiación solar sobre la piel, gracias a su capacidad de restauración celular. Una serie de beneficios avalados a nivel científico que respaldan el uso de esta planta a nivel dermocosmético, hacen que sea uno de los ingredientes más atractivos en el panorama de la cosmética.

 

¿De dónde procede?

La primera civilización conocida en hacer un uso dermocosmético del Aloe Vera es la egipcia, una cultura que destaca entre otras cosas por su culto a la belleza.

Encontramos primeras referencias al uso de esta planta como terapia de belleza en inscripciones y tumbas de faraones. De hecho, se conoce que famosas reinas del antiguo Egipto como Cleopatra y Nefertiti utilizaban el Aloe Vera como terapia de belleza, una fórmula cosmética también empleada por los hombres en los baños y lociones, que usaban el jugo del vegetal con la finalidad de mantener su aspecto cuidado.

Existen, además, evidencias de que otras culturas descubrieron y emplearon el Aloe Vera con esta finalidad estética y curativa. Encontramos en la Biblia referencias de su utilización, así como escritos chinos que denominaban al Aloe Vera como “elixir de la juventud”. No es de extrañar, por lo tanto, que hoy en día este ingrediente tenga tanta presencia en los productos de cosmética asiática, que abogan por tratamientos naturales o compuestos con una alta concentración de ingredientes naturales para el cuidado óptimo de la piel.

No obstante, para la obtención de las propiedades que nos ofrece esta planta, en la actualidad se llevan a cabo pautas distintas en cuanto a sus procesos de cultivo, extracción y manipulación, que permiten obtener todos los beneficios del Aloe Vera.

El proceso de producción del Aloe Vera se lleva a cabo actualmente a través del cultivo de la propia planta. La clave de su obtención se basa en el tiempo, la temperatura y la seguridad del proceso de recolección durante sus diferentes etapas.

Así pues, se conoce que las hojas muestran pérdida de actividad biológica a partir de las seis horas de su recolección a temperatura ambiente. Además, la pérdida de estas propiedades culmina en su totalidad a las 24 horas, por lo que el tiempo de recolección y procesado debe ser riguroso para evitar que esto suceda. El tiempo total del procesado del Aloe Vera debe completarse en 36 horas después de la recolección de las hojas.

¿Cómo se hace el gel? Muy sencillo. La obtención manual del gel se hace usando mallas metálicas. De esta forma, la hoja de la planta se introduce por la misma malla hasta conseguir obtener ese gel consistente que después será tratado.

Posteriormente, este se refrigera de forma inmediata, durante unos diez o quince segundos por debajo de los 5 grados. Esta refrigeración ayuda a la degradación enzimática y micribiológica, y además reduce la carga microbiana.

 

Propiedades del Aloe Vera

El Aloe Vera tiene una gran cantidad de propiedades beneficiosas para la piel, a continuación, exponemos algunas de ellas:

 

Capacidad cicatrizante y regeneradora

Como ya hemos comentado anteriormente, al Aloe Vera se le otorgan una serie de propiedades regeneradoras, cicatrizantes y humectantes a nivel cosmético; pero, además, también se habla de su capacidad para evitar quemaduras en la piel, en el caso de esas que aparecen a consecuencia de una prolongada exposición al sol sin protección. Esto último ocurre debido a su capacidad de proliferación celular, que estimula la regeneración.

 

Ingrediente antiedad

Una de las principales tareas en cosmética es encontrar ingredientes con capacidad de estimular la producción de colágeno y elastina, con tal de frenar el avance de los efectos de la edad en la piel, garantizando así una piel más joven. El Aloe Vera tiene la capacidad de aumentar la producción de ambas proteínas, lo que se debe, entre otras cosas, a su alta concentración de Vitaminas del grupo B, que según los expertos, aceleran el metabolismo de la piel.

El Aloe Vera puede aumentar de 6 a 8 veces la producción de fibroblastos -las células que se encargan de la producción del colágeno-. Al estimular la producción de colágeno, se consigue que la piel gane firmeza y elasticidad y se evita la pérdida de grosor de la piel, que es lo que deriva en la aparición de arrugas.

Pero, ¿qué hacen en concreto estas dos proteínas? El colágeno tiene la función de mantener unidos los tejidos del cuerpo, por lo que una disminución de su producción deriva en una pérdida de firmeza. La elastina por su parte ayuda a conferir elasticidad, lo que disminuye la rugosidad, la profundidad y la aparición de arrugas.

Es por esto que el Aloe Vera se convierte en un ingrediente perfecto para formular cremas antiaging.

 

Capacidad hidratante

Se conocen también las propiedades humectantes del Aloe Vera, que tienen un papel imprescindible en el balance de las pieles secas.

Y es que la piel seca está relacionada con una barrera cutánea alterada, que en el caso de las personas con una piel de estas características, produce de forma reducida algunas proteínas o lípidos epidérmicos. El papel del Aloe Vera en este punto no es otro que el del refuerzo de esta barrera cutánea para revertir dicho efecto, consiguiendo así balancear su capacidad de humectar y retener el agua.

 

Capacidad antiinflamatoria

Dentro de las propiedades del Aloe Vera destaca su capacidad antiinflamatoria. Una capacidad celular que surge como mecanismos de defensa de la piel.

En el Aloe Vera encontramos presentes enzimas y moléculas claves en la activación de estos mecanismos que participan en el proceso antiinflamatorio, siendo esta planta capaz de regular dichos procesos.

Ademas, algunos estudios apuntan que las propiedades antiinflamatorias del Aloe Vera en la piel puedan tener relación con el ácido salicílico, un activo que tiene una función analgésica.

 

Usos del Aloe Vera

Teniendo en cuenta todo lo anteriormente comentado, no es de extrañar que el Aloe Vera, o sábila, sea una planta que se utilice para una gran cantidad de tratamientos, ya sea con finalidades cosméticas o para reducir ciertas dolencias superficiales y sus consecuencias. Entre algunos de esos usos encontramos los siguientes:

 

Tratamiento ante las quemaduras

Debido a las capacidades cicatrizantes y regeneradoras del Aloe Vera que comentábamos anteriormente, y su poder antiinflamatorio, el jugo interior de esta planta ha sido identificado como un buen remedio natural para tratar quemaduras.

 

Tratamiento capilar

Existen muchos tratamientos capilares -champús, mascarillas, acondicionadores y otros productos- formulados con Aloe Vera. Esto se debe a las capacidades regeneradoras de este ingrediente, que lo convierten en el componente ideal para rellenar el cabello desde el interior y revitalizarlo.

 

Solución bucal

Se conoce que el Aloe Vera puede ser utilizado para tratar úlceras en la boca, por lo que muchos geles se formulan con este ingrediente para evitar su aparición, así como la de las yagas. Por otra parte, las propiedades de esta planta la convierten en uno de los ingredientes con capacidad para combatir la placa dental, pudiendo devolver al esmalte sus condiciones previas a este desajuste.

Además, en lo que respecta a las caries, una forma de prevenir su aparición es incluir Aloe Vera en los enjuagues para mitigar cualquier dolor causado por estas o prevenir la pérdida de encías o esmalte.

 

Tratamiento cutáneo

Como venimos explicando hasta ahora, los tratamientos cutáneos con Aloe Vera son cada vez más comunes debido al amplio espectro de beneficios en la piel que nos ofrece este ingrediente.

Encontramos, pues, Aloe Vera tanto en jabones, como geles, cremas faciales, cremas corporales, sérums e incluso productos de higiene íntima o desodorantes, debido a todas las propiedades beneficiosas de una planta que, tratada con la formulación adecuada, puede ser beneficiosa prácticamente para la totalidad de nuestra piel.

El uso del Aloe Vera como uno de los ingredientes de cualquier tipo de jabón permitirá eliminar bacterias siendo amable con la piel, es decir, sin dañar su barrera natural o su pH, ya que este es un ingrediente no agresivo, con características antiinflamatorias y antioxidantes, que además, ayuda a fomentar la retención del agua en la piel de forma natural, creando un equilibrio óptimo.

Además de incluir este ingrediente en productos de higiene, es muy común encontrarlo en la lista de ingredientes de productos de belleza que tengan una finalidad de tratamiento antiedad o antimanchas. En el caso de los productos antiedad, y como bien concluíamos anteriormente, esto ocurre debido a la capacidad de la planta de estimular la producción de colágeno y elastina, las proteínas que necesita la piel para mantener firme su superficie, y cuya producción natural, va decreciendo con el paso de los años.

Por lo que respecta a su capacidad para eliminar manchas en la piel, el Aloe Vera es de ayuda principalmente para aquellas quemaduras solares u otros efectos que hayan derivado en una hiperpigmentación o despigmentación anormal de la piel.

Por último, se conoce que el Aloe Vera tiene propiedades contra el acné, ya que en muchos casos, el acné no es más que una inflamación en la piel, por lo que un producto con capacidad antiinflamatoria, ayudará a calmar el área afectada.

Teniendo en cuenta toda la información que acabamos de compartir, no resulta sorprendente que el Aloe Vera sea utilizado como ingrediente principal o uno de los ingredientes principales de tantos productos con finalidades cosméticas o incluso medicinales.

 

Variedades de Aloe Vera

Muchas personas se preguntan qué clase de plantas de Aloe Vera existen y si todas las variedades pueden ser utilizadas con los fines dermocosméticos de los que hemos ido mencionando o si, por el contrario, solo algunas cumplen las características adecuadas.

La realidad es que hay más de 300 tipos de variedades de esta planta, y dentro de esta cantidad de variedades, no todas tienen las propiedades regeneradoras de las que hemos hablado. Por lo que a la hora de incorporar este elemento en nuestra rutina de belleza, siempre es mejor hacerlo a partir de cualquier producto ya formulado, que incorporen solo la variante del Aloe Vera que tenga propiedades beneficiosas, y, además, lo hará en la medida y con la formulación necesaria para que el tratamiento sea afectivo.

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